Tu perro
En La Joyuca, tu perro es de la familia
Desde el momento en que llegues a La Joyuca, sabrás que no solo admitimos perros, sino que los recibimos con los brazos y las patas abiertas. Son parte de la familia y queremos que todos se sientan relajados y como en casa.
Aceptamos perros de cualquier tamaño por una tarifa fija de 20€ por estancia, independientemente del número de noches. Si solo te alojas una noche y tu perro no suelta pelo, el precio es de 10 € por noche.
Esto es lo que tú y tu perro podéis esperar en La Joyuca:
- Premios y sonrisas de bienvenida.
- Un gran jardín donde jugar o simplemente relajarse.
- Una toalla de playa para secarse y una manguera para quitarse la arena después de un rato en la playa.
- Una lista de playas que admiten perros.
- Una lista de restaurantes que admiten perros.
- Desayuno en la terraza con tu perro por las mañanas.
- Sugerencias de rutas de senderismo por la Costa Quebrada.
- Una estación de tren con conexión a Santander y que admite perros, a solo 50 metros de nuestra puerta.
Beau, nuestro simpático labrador, propietario, conserje, portero y compañero de juegos, espera daros la bienvenida a ti y a tus perros a La Joyuca:
Hola, soy Beau
Soy Beau, el dueño de La Joyuca del Pas. También soy el conserje, el portero y, por supuesto, el jefe. Además, me encargo de gestionar todas las pelotas de tenis de la propiedad y, de vez en cuando, de cavar hoyos, los necesitemos o no. Mucha gente dice que soy un buen terapeuta porque, si quieres, me apoyo en ti para demostrarte mi cariño y te invito a que me acaricies la barriga.

Me gustaría hablarte de nuestro pequeño hotel de España que admite perros. Pero, antes, quiero presentarte a nuestra familia.
Nací en la frontera entre Texas y México y me abandonaron en una caja con mis hermanos y hermanas, en una esquina de Mission, Texas. Pasé unos días en un refugio y, desde allí, una organización de rescate nos envió a Washington D. C., donde vivía mi madre, para que nos adoptaran. Cuando vino a buscarme, le dije que me llamaba Beau porque, bueno, es obvio, ¿no? Soy muy «beau», que significa «guapo» en francés. Durante mis primeros años, también me llamaba «terrorista» porque no le hacía caso y destrozaba muchas cosas. Ahora que tengo seis años y soy muy, muy bueno, me llama «ángel» y dice que soy su «mejor hijo».
Mi madre nació en Texas, pero ha vivido por todo el mundo y ha hecho muchas cosas diferentes. Cuando la conocí, se dedicaba a la hidroterapia para perros mayores y heridos. Escribió un libro con su primer perro, Ganimedes, a quien quería tanto que sentía que el corazón le iba a estallar. Según ella, él le enseñó mucho sobre los perros y le cambió la vida. Murió hace casi 15 años, pero todavía lo echa muchísimo de menos. En 2023, hizo el Camino del Norte por primera vez y se enamoró de Cantabria. Así que decidió mudarnos a España y compró este hotel en el Camino de Santiago. Aquí recibimos a peregrinos que echan de menos a sus perros, a personas de todo el mundo que viajan con ellos y a muchas otras personas encantadoras, ¡tengan perro o no!
También tengo una gata llamada Lola. Una mañana, cuando tenía seis semanas, apareció en el hotel maullando y hambrienta. Mi madre dijo que teníamos que ayudarla. Me recordó que yo también pasé hambre y necesité un hogar. Para agradecérmelo, Lola me robó la cama y la pelota cuando pesaba menos de medio kilo, así que no me hizo mucha gracia. Al final, llegamos a un acuerdo: recuperé mis cosas y la dejé compartir mi cama. Lola ya no viene al hotel muy a menudo, pero, cuando lo hace, se sube a los árboles y ronronea mucho.
La casa fue un hogar familiar durante cientos de años, y tratamos a todos los que nos visitan como si fueran de la familia. Si eres un perro o tienes uno, te encantará este lugar. Mi madre es muy generosa con las golosinas de bienvenida, lo cual me gusta porque siempre recibo una también. Los perros pueden jugar en el gran jardín y desayunar con sus dueños en la terraza. Te damos golosinas y una lista de playas y restaurantes que admiten perros. Cuando vuelvas de la playa, tendrás una manguera para limpiarte y toallas suaves para secarte. Puedes relajarte en el jardín y echarte una siesta, o jugar conmigo o con otros perros huéspedes. Siempre respetamos a los huéspedes humanos, así que tu familia debe estar atenta y recoger tus excrementos. Y tú debes ser amable con los humanos.



Un lugar encantador. El anfitrión es muy amable y atento. El desayuno es delicioso y se disfruta con vistas al jardín. ¡Beau, el perro, también es adorable!
Si viajas sin perro, quizá te interese mi servicio de terapia canina. Puedes acariciarme durante minutos u horas y hablar conmigo de lo que quieras. También puedes lanzarme la pelota para que la recoja o jugar conmigo a tirar de la cuerda. O puedo echarme una siesta en el césped mientras lees un libro en el jardín. Siempre te esperaré en el hotel para saludarte moviendo la cola. ¡Incluso podría aullar de alegría al verte!
En La Joyuca, damos la bienvenida a personas y perros encantadores. Tratamos a todos con respeto, incluidos los perros, porque también son parte de la familia. Si decides visitar Cantabria, con sus playas y montañas, esperamos que te alojes con nosotros. ¡Te espero en la puerta!
